Qué duda cabe que el vino español es conocido allende nuestras fronteras, y es que España es también uno de los principales países vinícolas tanto de Europa como del mundo. Nuestras grandes plantaciones de vid se encuentran al acecho de innumerables plagas que temporada a temporada amenazan con provocar pérdidas económicas irreparables. Estas son las plagas de la vid de las que tenemos que estar más atentos.

Según la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), España cuenta con el 13,69% del total de hectáreas destinadas al cultivo de la vid en todo el mundo, aunque la producción ha mermado unas decenas de hectáreas en los últimos años. Tras nuestro país, Francia e Italia ocupan las siguientes posiciones en el ranking internacional copando entre los 3 países mediterráneos más del 30% del cultivo mundial.  Cifras significativas y una producción millonaria que, cómo no, hay que cuidar. Sobre todo en lo que a proliferación y efectos de las plagas se refiere.

Las plagas más frecuentes de la vid

Utilizar fisionutrientes, correctores y estimulantes en estos cultivos debe ser una prioridad para los productores de vid. El objetivo no es solo protegerlo de hongos y bacterias, además de otros factores externos que pueden echar a bajo una plantación concreta. Sino ayudarles a un crecimiento más fuerte y saludable.

Araña Amarilla. Provoca que la planta de la vid presente zonas verdes amarillentas con punteaduras necróticas. Las hojas más atacadas envejecen con rapidez y caen.

Araña Roja. Se alimenta de la planta de la vid absorbiendo el líquido de las células y causando manchas cloróticas en las hojas. Es una de las más casuales en España.

Filoxera. Llegó a España desde EEUU a mediados del siglo XIX y presenta abultamientos en forma de tuberosidades de cierto grosor, que consiguen interrumpir las corrientes de savia.

Piral. Destruyen la hoja de la vid provocando que aparezcan las hojas roídas y agujereadas, con la parte media y terminal dobladas.

Botrytis Cinerea. Es un hongo que llega a atacar todos los órganos verdes de la cepa provocando una terrible podredumbre gris en el racimo. Muy aconsejable el uso del silicio de la línea FitoKontrol para frenar su desarrollo.

Yesca de la Vid. Tiene lugar sobre todo en plantaciones en ambientes cálidos o cuando aumentan de golpe las temperaturas. Se introduce en la vid mediante las heridas importantes producidas en la poda.

Polilla del racimo. Son las polillas de segunda y tercera generación las más peligrosas y las que producen los daños más importantes en la viña pudiendo provocar la pérdida de cosecha y sobre todo la calidad en la uva.

Oidio. Se trata de un hongo parásito cuyo aparato vegetativo forma sobre las hojas planta una red de filamentos blanquecinos y polvorientos que acaba por pudrir la vid.

Mosquito verde. El mosquito verde pica la planta de la vid con el objetivo de alimentarse de la savia de la planta pudiéndola incluso debilitar ya que su objetivo es llegar a los nervios de las hojas hasta alcanzar vasos conductores de donde obtiene su alimento.

Mildiu. Es una de las enfermedades más frecuentes de la vid y causada por un hongo. Su actividad se inicia en primavera con la llegada del buen tiempo. Los brotes se curvan llenándose de pelusilla blanca y las hojas se impregnan de manchas verdes de tonos claros.

Antracnosis. Se trata de una enfermedad causada por el hongo Glocosporium ampelophagum. El hongo inverna en los sarmientos afectados y es en primavera cuando da lugar a los conidios, que son los causantes de la enfermedad.